10 razones para consumir vitamina c

January 30, 2020
Vitamina C
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#MegaAmigos aunque no lo crean la vitamina C es mucho más que una sustancia que contrarresta los síntomas de la gripe o que permite evitar que los años arruinen nuestra piel. Consumirla puede darle grandes resultados al corazón, al cerebro, a sus ojos o a las articulaciones.

Por eso, cada vez más gente toma conciencia de su importancia y se la aplica en el rostro o la obtienen de alimentos y bebidas o en sus versiones masticables, efervescentes, inyectables y en sueros.

Es antioxidante: Su mayor poder está en que bloquea parte del daño causado por los radicales libres, que se producen por el consumo de grasas trans y saturadas, por la exposición excesiva al sol, por el humo del cigarrillo y por el alcohol. Su consumo reduce el riesgo de sufrir males cardíacos, artritis, cáncer y envejecimiento prematuro.

Mejora el ánimo: En situaciones de estrés, de ansiedad o de depresión, la vitamina C ayuda a reducir la intensidad de los síntomas. Incluso, se ha comprobado que este nutriente permite mejorar el estado de ánimo de las personas sanas.

Genera defensas ¿Por qué unas personas se resfrían más fácilmente que otras? Una de las causas es que su sistema inmunológico está débil, así que para subir las defensas, esta vitamina es una buena aliada. Y en caso de que el resfrío igual lo atrape, los síntomas no serán tan severos.

Más colágeno: El colágeno está presente en huesos, dientes, órganos, cartílagos y piel, pero para poder producirlo necesita de una dupla y esa es la vitamina C. Si no existe la cantidad adecuada de esta vitamina en el organismo, la producción de colágeno disminuye.

Reduce la presión: En el caso de los hipertensos, un estudio norteamericano evidenció que el consumo de esta sustancia, al menos 500 mg por día, permite una reducción en los niveles de la presión arterial, especialmente en personas mayores de 65 años.

Para el corazón: Las personas que padecen de sobrepeso y obesidad tienen tendencia a elevar una proteína que potencia el riesgo de desarrollar enfermedad vascular. La vitamina C la contrarrestra.

Una mejor visión: Este nutriente protege nuestros ojos de la radiación ultravioleta y, además, ayuda a prevenir problemas de la retina y el cristalino.

En la fertilidad: El cuerpo no produce ni almacena vitamina C, por lo que hay que incluirla en la dieta diaria. Y otro de los motivos para hacerlo es que ayuda a la fertilidad, pues mejora la calidad de los espermatozoides.

Para las encías: Sí, sus encías también le agradecerán que consuma este nutriente, pues fortalecerá las encías y los tejidos blandos de la boca. De esta manera tendrá una protección contra la gingivitis.

Una piel más joven: Este es quizás uno de sus beneficios más conocidos. Minimiza la irritación y las manchas, mejora la textura y la calidad de la piel, además de que ayuda a que se absorban las cremas faciales.